Miel artesanal mexicana
“Artesanal” no es una palabra regulada. Cualquiera puede imprimirla en una etiqueta. Esta página explica qué hay detrás cuando sí significa algo.
Qué separa a la miel artesanal de la miel comercial
Tres cosas, y ninguna tiene que ver con el frasco.
No está pasteurizada. La miel de supermercado se calienta para que no cristalice en el anaquel. El calor la deja estable y le quita las enzimas. La miel cruda conserva lo que tenía al salir del panal, y por eso se solidifica con el frío.
Los lotes no se mezclan. La miel industrial combina cosechas de distintos apiarios, a veces de distintos países, para que el sabor sea idéntico todo el año. La miel artesanal cambia de una cosecha a otra, porque la floración cambió. Esa variación es la prueba, no el defecto.
Sabes de dónde viene. Apicultor, región, temporada. Cuando una etiqueta no lo dice, casi siempre es porque no puede.
Cómo saber si la que tienes en tu cocina lo es
Déjala unas semanas en un lugar fresco. Si se vuelve pálida y untable, es cruda. Si sigue líquida y transparente meses después, fue tratada con calor.
La cuchara, el vaso de agua y el papel no prueban nada: son pruebas de internet, no de laboratorio. Explicamos por qué fallan, y qué detecta de verdad la adulteración, en este artículo.
Monofloral y multifloral
La multifloral viene de varias floraciones de un mismo territorio: un perfil más redondo, más floral, con cuerpo. Es la mayor parte de la miel mexicana y no tiene nada de menor.
La monofloral viene de una sola especie en flor, lo que obliga a cosechar en una ventana de pocas semanas. Eso limita el volumen y define el sabor. La miel de mezquite está entre las más difíciles de encontrar en México: dulzor bajo, cuerpo ligero, un final apenas amaderado.
Las dos mieles de Fantina
La vasija Flora. Tres onzas y media de miel multifloral cruda en cerámica hexagonal pintada a mano, con la abeja modelada en relieve pieza por pieza.
La vasija Enredadera. Miel monofloral de mezquite de apicultores en Jalisco, en una edición de 700 piezas numeradas que no se repetirá.
Ambas vasijas se hacen y se pintan a mano en Santa María Canchesdá, en el Estado de México. Cada artesano pinta a mano alzada, sin plantilla, así que no hay dos iguales.
Cómo conservarla
Cerrada y sin sol, dura años. No la refrigeres: eso acelera la cristalización y no gana nada. Si la quieres líquida de nuevo, pon el frasco en agua tibia y espera. Por encima de los 40°C empiezas a perder justo lo que la hacía distinta.
Cómo llega
Sale de nuestro almacén en McAllen, Texas, hacia direcciones en todo Estados Unidos. El envío se calcula en el checkout por peso, y varias piezas viajan en una sola caja a un solo costo. Va con una tarjeta escrita a mano y sin precios visibles, para poder enviarse directo a quien la recibe.